Cómo superar tus límites.

comosuperartuslimites

comosuperartuslimites2

comosuperartuslimites3

comosuperartuslimites4

comosuperartuslimites

comosuperartuslimites6

comosuperartuslimites7

comosuperartuslimites8

comosuperartuslimites9

sillafelipeII

comosuperartuslimites

comosuperarlimites12

Hola mi VintLover,

¿Has hecho alguna actividad alguna vez empezando sin ganas y después te has divertido sorprendiendote a ti misma?

Eso mismo me ha pasado hoy.

Esta tarde he salido a caminar, con presión por tener que volver pronto a casa, con muchos problemas rondándome en mi cabeza, y si te soy sincera con un poco de ansiedad.

Así que cuando me estaba preparando para salir a mi caminata, no sentía esa alegría por empezar una actividad que normalmente me gusta hacer. ¿Conoces esa sensación?.

Pero cuando he salido a la puerta de mi casa, ya en la calle, he respirado un par de veces, me he puesto mi Ipod (con música mas bien triste) y simplemente he empezado a caminar.

Al cruzar el pueblo con mi mochila y “mi Marshall“, y al entrar en el bosque me he encontrado con un bóxer, un cachorro, con su dueña y dos niñas pequeñas.

Y cuando se me ha acercado, el pequeño cachorro ha empezado a jugar conmigo, el quería que le acariciase e intentaba morder mi palo, de repente he empezado a sonreir.

Algo tan simple como un cachorro feliz, me ha hecho sonreir y cambiar mi estado de ánimo. Así que cuando te encuentres en un día de esos en el que todo es estresante , ¡mantente atenta, porque cuando menos te lo esperes vuelves a sonreir!

Ya que mi estado de ánimo había cambiado, la música de mi Ipod también debía cambiar a algo más alegre que me inspirase, como uno de mis grupos favoritos, The Lumineers.

Los adoro y son mejores en directo, por eso tengo uno de sus mejores directos para mí en mi Ipod.

Y cantando sus canciones he llegado al límite de mi camino habitual, me he parado y me he preguntado:

-“¿por qué no seguir?, ¿realmente qué me lo impide? “.

Y me he dicho a mi misma:
– Quiero probar, y si no puedo continuar siempre puedo dar la vuelta y volver a casa.

Y tu, mi VintLover, puedes hacer lo mismo en tu vida en todos los ámbitos. Si yo puedo hacerlo, tú también.

Empecé a subir por una montaña, descubriendo bosques maravillosos, con flores de unos colores brillantes, y árboles cómo si hubieran salido de un cuento de hadas.

Pero cuando intentas superar tus límites, hay momentos buenos y momentos en los que debes superarte.

Y ese momento ha sido par mi cuando me he encontrado subiendo la mitad de la montaña, y estaba sola, realmente sola, lejos de cualquier lugar, sin posibilidad de volver rápido a mi casa, a mi zona de seguridad.

Y por mi cabeza han pasado un montón de pensamientos atroces:

-“Y si me atacan unos desconocidos, me roban y resulto herida o peor”
– “Y si me desmayo”.
– ” Y me encuentro tan mal que no puedo volver a casa”.

En ese momento he mirado en las dos direcciones: volver hacia atrás o caminar hacia adelante.

Si volvía atrás estaría bien, ya había caminado hasta mi lugar habitual y un poco más, no pasaría nada si no continuaba, estaría bien.

Pero sentía que estaba frente a mis límites, sentía que tenía la oportunidad de afrontar mis miedos.

Y que si no seguía hacia adelante, quizás nunca volvería a intentarlo.

Porque mis límites habrían ganado mi subida hasta la cima, habrían ganado mis miedos un día más.

Así que bebí un poco de agua, me coloqué otra vez los cascos de música, agarré con firmeza “mi Marshall” y continué.

Y te confieso que en los primeros 10 minutos mi cabeza sólo pensaba cosas negativas pero al ver que no había pasado nada de lo que yo había imaginad, de repente volví a sonreir, porque estaba haciendo esto por mí misma, yo sola.
Y empecé a disfrutar.

Así que cuando llegué a la cima de la montaña me sentí feliz, realmente contenta conmigo misma por haberlo logrado.

No por llegar a la cima sino por lo que había superado en el camino, en la subida.

Y además mi otro regalo fue estar sentada en la Silla de Felipe II, admirando el lugar donde vivo.

Durante 5 años son lo que vivo en San Lorenzo del Escorial y nunca había visto realmente lo bello que es.

Y todo por mis límites, todo por mis miedos.

Así que la próxima vez que necesites superar tus límites, acuerdaté de mí.

Ya sean tus límites o tus miedos te están apartando de experiencias que puede que te hagan ser una mejor versión de ti.

Y cuando los superas, créeme, ya no eres la misma. Ya no serás la misma.

I love you.

Phoebe xoxoxo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>