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Bienvenida a la casita.

La casita es una cabaña que he creado en mitad del bosque para que vengas a descansar,un santuario con inmensos lagos para que refresques tus latidos, la casita es un lugar en el que respirar todo aquello de lo que realmente estás hecha, para inhalar silencio y exhalar paz. La casita es un lugar que he construido mano a mano con la vida en la que no hay nada que buscar para llegar a ninguna parte, este lugar es para que te encuentres a ti de nuevo.

La casita está llena de aire sagrado de las montañas y olores salvajes que emergen de la tierra fértil , para que te llenes de nuevo de energía pura. Aquí, donde los lobos y los ciervos se comunican con la luna, y los osos y las aguilas se nutren del poder del sol, te invito a que vengas cada vez que lo sientas. En la casita hay siempre un fuego encendido y una tacita de medicina de plantas sagradas para liberar todo aquello que te pesa y darle calorcito a tu alma. La casita es un lugar muy sencillo, sin adornos que te distraigan de tu interior. En la cocina de la casita siempre hay alimentos cocinados con la gratitud del rocio de la mañana para que nutras tu cuerpo de alimentos que se han recogido para que eleves tu energía en cada despertar.

La casita es un lugar donde puedes ser sin que te juzgue nadie, porque aquí solo hay espacio para danzar tu propia canción. La casita es un lugar para que reconozcas en ti todo aquello que no te permitiste antes. La casita es un lugar donde recojas semillas para poder cuidarte y sembrarlas para crear la vida que sueña dentro de ti. La casita es un lugar donde escuchar tu propio silencio y recibir los mensajes de tu maestra interior.
En la casita hay horizontes eternos inexplorados a descubrir por ti misma, para que los camines hasta sentirlos parte de ti.

La casita es un lugar vivo donde a veces será pleno invierno y estará todo helado y habrá dos metros de nieve donde caminar será un acto de paciencia y lo único que quieras es entrar en la casa y escuchar los mensajes que hay en el chisporroteo del abuelo fuego, otras será primavera donde la tierra se volverá fértil y cualquier semilla tendrá mil posibilidades para arraigar y los caballos salvajes volverán a los pastos de enfrente , otras será verano donde poder disfrutar de la cosecha y charlar en noches de luna llena con risas que hagan eco entre las colinas, y también llegará el otoño donde tejer hacia adentro de nosotras y cortar los hilos que hemos observado que hacían que nos quedase ya pequeño nuestra manera de pensarnos y sentirnos. Y al igual que la casita yo no siempre seré la misma, e iré tomando los pasos que la vida me vaya mostrando hacia donde caminar.

Desde La casita puedes salir caminado hasta una cueva esculpida con las manos de millones de mujeres anteriores a ti, con todo lo necesario para que expongas tus heridas y sanarlas con tu propia medicina.
Y en el sendero sur de la casita detrás de una colina puedes bañarte en aguas termales en compañía de tu sagrado masculino haciéndos uno bajo una lluvia de estrellas.

La casita es un lugar donde hacer alquimia con lo cotidiano para convertirlo en experiencia de saberte bruja y magnetizar tu vida. La casita es para que vuelvas a descalzarte y bailar salvajemente a la luz de las lunas. La casita es un lugar lleno de senderos donde practicar el arte de ser y donde la intención de manifestar está arraigada desde tu útero despierto y la atención se centra en el corazón. La casita es un lugar donde hablar con la vida y expresarte con tu voz divina. La casita hay muchos espacios sagrados para que tu creatividad se vuelva verbo. En la casita hay un lugar íntimo para ti reservado, para dejarte morir y renancer maternandote con el amor que no supieron darte. En la casita podrás jugar con juguetes hechos con maderas que regresaron del fondo de los Lagos en deshielo de hace mil años para que vuelvas a perder la noción del tiempo con tu niña interna cuando las horas no contaban.

En la casita no hay que haceres ni manuales, tampoco promesas de milagros ni de ventas de vida, en la casita no verás verdades absolutas ni nadie por encima ni por debajo de ti, sino un compartir de alma que trasciende lo físico y las distancias.
En la casita es para reunirnos con otras mujeres en unión a vernos las unas en las otras con amor que trasciende el juicio, en la casita hay espacio para todas.

En la casita conviertes el exterior de lo que hay en tu vida en una aventura que te transforma. En la casita hay un prado donde desnudarte de todas capas que te fuiste poniendo para sobrevivir y correr por el placer sentirte libre. Y en la casita podrás elegir dentro de tu habitación que ya están colgadas ropas tejidas con el hilo más liviano para que te vistas de tu belleza natural.
Hay un sendero muy ancestral donde puedes ver ,cuando el sol brilla al medio día ,a tu sombra reflejarse en un altar y cuando la acaricias y eliges caminar con ella te eleva por cimas iluminadas en las que tocas las nubes y respiras tu luz.

En una parte de la casita hay un fuego donde reunirnos que te alienta a compartir desde el profundo respeto a escuchar tu palabra.
Paseando por las noches en el camino de la casita puedes sentarte a admirar los mensajes que vienen de tu sabiduría interna para traerlos al presente mientras te paras a mirar las luces del norte en el cielo estrellado.

La casita está abierta para ti. La dirección es : donde se ven por las ventanas velas encendidas y olor a volver a casa, olor a ti. Bienvenida.

Y desde el refugio de la casita si así lo sientes latir desde dentro de ti, nos encontramos En el Camino.

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